FRANCISCANOS T.O.R.
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La familia Franciscana,                                                un árbol frondoso

 

A menudo la Orden Franciscana viene representada como un gran árbol de cuyo tronco crecen, a través de los siglos, innumerables ramas frondosas. Representando la gran comitiva de los santos, de las santas y de las numerosas familias religiosas que se inspiran en el carisma de Francisco de Asís.  Son institutos religiosos que siguen la Regla de la Tercera Orden Franciscana.

Hojeando el Anuario Pontificio, además de encontrar registrados los Frailes Menores, los Conventuales y los Capuchinos, que constituyen la Primera Orden Franciscana (OFM), y encontrar la lista de las Federaciones de Monasterios de Clausura que siguen la Regla de Santa Clara (OSC) y que constituyen la Segunda Orden Franciscana, encontramos una larga lista de Institutos y Congregaciones de consagrados a la vida común (TOR) que representan, además de los laicos que viven en el mundo (OFS), la gran familia de la Tercera Orden Franciscana.

    Son más de 250 las Congregaciones religiosas o Sociedades de vida apostólica, en su mayoría femeninas, que gozan del reconocimiento pontificio. A estas se les deben añadir innumerables otras comunidades o congregaciones franciscanas de reconocimiento diocesano dispersas en las múltiples diócesis del mundo. Todos estos institutos se inspiran en la espiritualidad y el carisma de Francisco de Asís. Son congregaciones religiosas que numéricamente se encuentran entre un centenar de miembros y algunos miles de religiosas como las Hermanas Franciscanas Misioneras de María que actualmente, distribuidas en los varios continentes, son más de 6.500.  Alguna estadística habla de alrededor de 150.000 religiosas franciscanas que se sitúan en el seguimiento de Francisco y clara, y se dedican a las diversas formas de caridad y de evangelización.

    Algunas congregaciones tienen siglos de vida. Entre estas las Isabelas (Elisabettine), religiosas (contesse) de la Beata Angelina, las Ursulinas de Sta. Ángela de Merici, las Terciarias Alcantarinas, etc...  Sus fundadoras y fundadores fueron religiosos o religiosas franciscanas que, a través de los siglos, sintieron el impulso de dar vida a nuevas agregaciones religiosas. Entre estos, podemos situar el Bto. Honorato Komiski (1892-1916), fraile capuchino, que en la segunda mitad del siglo XIX en Polonia dio origen a alrededor de 20 nuevos institutos religiosos femeninos.

    Entre las congregaciones, algunas tienen una finalidad más religiosa y espiritual de oración y de adoración, pero la mayor parte son de vida activa, comprometidas en obras asistenciales, caritativas, docentes y sociales. Muchas nacieron con una finalidad prioritariamente misionera o de evangelización

   

OFM (Menores)

    Esta PRIMERA ORDEN deriva de los grupos de la observancia regular (espirituales u observantes)  que surge al interno de la primitiva orden franciscana tras la muerte del fundador y que se caracteriza por una vida retirada y por un riguroso control del uso de los bienes.  Iniciado un conflicto con los frailes que aceptaban la posesión comunitaria de los bienes (llamados frailes de la comunidad y posteriormente conventuales) se constituyen como Orden autónoma por el papa León X (Bula “Ite vos” de 1517). Nacen formalmente en 1897 con la Bula “Felicitate quadam” del papa León XIII, por la unión de las diversas ramas en que estaban divididas.

OFM.Conv. (Conventuales)

    En 1259 el papa Alejandro IV, con la Bula “Nimis iniuste” identifica las “Ordines fratres e le liberates ordinis” con los frailes conventuales y las libertades que gozaban como sus prerrogativas. La denominación Frailes Menores Conventuales se convierte en oficial en 1517 por efecto de la Bula   “Ite vos”, en donde León X establecía la definitiva separación de los Observantes con la constitución de la Orden “Fratres Minores Sancti Francisci Regularis Observantiae”, a la que dio, junto al sello de la Orden, el primado jurídico.

OFM.Cap. (Capuchinos)

    La Orden nace alrededor de 1520, cuando el fraile franciscano observante   Fr. Mateo de Bascio se convenció que el estilo de vida de los franciscanos de su tiempo no era el de soledad y penitencia que en su origen Francisco había imaginado. En el año 1528 obtuvo la aprobación del papa Clemente VII con la “Religiones zelus” obteniendo el permiso de vivir como eremita y de predicar a los pobres, no sólo para él, sino por todo aquel que se hubiese unido a él, en el intento de restaurar la observancia más literal posible de la Regla Franciscana.

Clarisas (OSC)

    La  SEGUNDA ORDEN Franciscana nace el domingo de Ramos (1211 ó 1212), cuando Clara se presentó a La Porciúncula y recibió de Francisco el velo monástico. La Regla en sus inicios fue simples instrucciones dictadas por Francisco, pero en 1215, a partir del Concilio Lateranense IV, cede el puesto a la Regla benedictina para los monasterios. En 1218 el cardenal Hugolino dei Conti di Segni (posteriormente Gregorio IX) empezó a formular una nueva Regla que preveía la obligación de la clausura. Revisada y definitivamente redactada por Clara fue aprobada por Inocencio IV en el año 1253. 

 
P. Antoni Ripoll i Salvà
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