FRANCISCANOS T.O.R.
FRANCISCANOS T.O.R.
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Quintanar de la Orden

Convento Nuestra Señora de los Dolores

C/. Grande, 68

45800 Quintanar de la Orden

TOLEDO

Ministro Local:     Fr. Manuel Sanchíz Pons, TOR

  • Fr.  José Mendez Devez, TOR

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Introducción.
Situado en el corazón de la gran meseta de  Castilla - La Mancha, en el límite de las provincias de: Toledo, Cuenca, Albacete, y Ciudad Real, y a unos 600 m. de altura, se encuentra Quintanar de la Orden, en la provincia de Toledo. Es un pueblecito pequeños en  habitantes -10.000 aproximadamente- pero grande en historia por su privilegiada situación geográfica y por la grandeza de sus gentes. Gentes emprendedoras y comerciantes que aprendieron el oficio de una gran colonia de judios que estuvieron en Quintanar antes de ser expulsados por los Reyes Católicos. El Padre Martín de Nicolas tiene delimitadas las murallas de guetp judio quintanareño.
Estas gentes sencillas y hospitalarias, donde la haya, tienen una profunda fe cristiana y adoran su excelsa patrona la Virgen de la Piedad.
El Convento.
La primera comunidad estaba compuesta por R.R. P.P. Gilberto M. Benito, superior; Francisco García Clemente; Aquilino Majuelo; Antonio de la Fuente; Martín Rubio; Gregorio M. Benito; Gregorio Romeral, y el hermano Clemente Bronchalo.
En el año 1901 el Presbítero don Antonio Extremera Sierra-propietario de edificio "La jabonería", situado en la calle Mayor, hoy José Antonio, y del huerto colindante, hace donación de las dos propiedades a la Diócesis de Cuenca, con la condición de que el usufructo lo disfruten los P.P. Franciscanos de la  Provincia de San Gregorio el Magno y puedan edificar en el solar un convento, así como una capilla donde celebrar sus Oficios.
Ese mismo año -1901- los frailes empiezan la construcción del convento y de la iglesia, que estaría dedicada a Ntra. Sra. de los Dolores.
En 1905 el Padre Superior decide que parte del edificio se destine a escuela de primera enseñanza, y encarga a hacer unos planos al Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, G. Barrios, para tal fin.
En el año 1906, Fray Pablo Sánchez, superior de la Comunidad, solicita permiso para fundar una escuela de Primera Enseñanza.
Los frailes continuaron en su nueva durante 30 años, atendiendo la Escuela de Primera Enseñanza y realizando un intenso apostolado. Crearon distintas asociaciones: la V.O.T., Las Juventudes autonianas, un coro, y la Hermandad de Terciarios seglares Franciscanos.
Corría el año 1936 y la desgracia que asoló a toda España, visitó nuestro Convento.
El día 21 de Julio los frailes Franciscanos fueron conducidos por los Milicianos a la Iglesia Parroquial que había sido convertida en cárcel.
El día 25 del mismo mes, por la noche los presos se amotinaron, y los Milicianos, que habían sido habían sido avisados por uno de los presos, abrieron fuego contra ellos, causando numerosas muertes, entre ellos se encontraban: el Padre Raimundo Bus Besco y el Hermano Leocadis Polo. Los demás: el Padre Angel Fernandez Gallego, el Padre Mariano Camulla Velasco, el Padre Cidoz Pérez, el Padre Lorenzo Ayala Ruiz, Fray Eugenio Cortés Collado, y el hermano José Herrara Bermejo, fueron fusilados en la madrugada del 16 de Agosto del mismo año.
Actualmente sus tumbas y una placa con sus nombres, están en la Iglesia del Convento.
Durante la guerra civil española.
Al quedarse solo el convento, los Milicianos lo ocuparon destruyendo todas las imágenes, ornamentos y las vestiduras sanas, así como los archivos, por lo que todos estos datos han llegado hasta nosotros a través de personas que vivieron los acontecimientos.
Posteriormente la Iglesia fue convertida en garaje y más tarde en polvorín.
Cuando los heridos de la guerra empezaron a aumentar, las Hermanas de los Ancianos Desamparados, tuvieron que abandonar el Asilo - convertido en enfermeria - y se vinieron a vivir al Convento junto a sus ancianos. Con ellas, aunque muy a escondidas, se volvió a oficiar la Sagrada Eucaristia, a la que asistían personas del pueblo.
En el año 1937 la aviación de la llamada zona nacional, bombardeó Quintanar por tres noches consecutivas, cayendo una gran bomba en el patio del convento, con la gran suert, de que no hizo explosión. Este hecho evitó sin duda una gran catástrofe en el pueblo, ya que en la iglesia había gran cantidad de material de guerra, y en la ermita de San Sebastián - muy próxima- se almacenaban muchas bombas que habían explotado por efectos de la onda expansiva.
Después de la guerra civil.
Pasó la guerra y las monjas volvieron a su asilo, dejando libre la casa franciscana. 
Regresó a Quintanar un fraile de la Provincia de San Gregorio con el fin de comenzar la restauración del edificio que había quedado en muy malas condiciones.
Durante algunos meses trabajó, pero al final, por problemas de la Orden, abandonó Quintanar llevándose lo poco que les había quedado.
El Convento para la T.O.R. franciscana.
El 8 de Noviembre de 1942 llegan a Quintanar los dos primeros religiosos de la Tercera Orden Regular de San Francisco: el P. Juán Server y el Hermano Frau Pedro Salas. Estuvieron aquí durante tres días y se hospedaron en el Asilo. Posteriormente regresaron a Madrid para informar a sus superiores, y el Hermano Pedro murió el 25 del mismo mes de un terrible cólico nefrítico, por lo que el Padre Server tuvo que regresar solo a Quintanar.
El fundador del Convento de la T.O.R se encontró la casa muy deteriorada y fue necesario hacer verdaderos milagros para subsistir. Según nos cuenta el propio Padre sus superiores le mandaron 500 pts. y se gastó, para arreglar la cocina y poner la luz electrica, más de 400. Como no tenia dinero ni comida, vivía de lo que le daban las gentes del pueblo y las hermanas del Asilo. En este, dormía y cenaba, mientras que el desayuno y la comida se la daban las vecinas; sobre todo acuerda de las "Verreras".
Esta aula pasó por diversas etapas, hasta el año 1965 en que se legalizaron formalmente las clases de enseñanza Primaria, y pasó a dirigirlas el P. Bernardo Mut siguiendo el P.Server y , luego, el P. Antonio Barceló.
El seminario Menor también siguió funcionando hasta el año 1974. 
Al mismo tiempo que se desarrollan todas estas actividades docentes, no se descuidaba la labor pastoral. Trabajaron los frailes para reorganizar las asociaciones creadas por sus predecesores, creando algunas nuevas como: la Cofradía o Hermandad de la Dolorosa y la de San Isidro.
Se hicieron reformas y restauraciones en el Convento y en la Iglesia, aunque de una forma lenta, debido a los escasos medios con que se contaba. En dichos trabajos intervinieron muchas personas de Quintanar de una forma desinteresada. Hubo una donación importante de doña Manuela Barrajón, con la cual se pudo retocar el retablo del altar Mayor, y decorar y limpiar las paredes de la Iglesia.
Legalización del Colegio denominado Ntra. Sra. de los Dolores.
Como ya hemos apuntado anteriormente, el Colegio de Enseñanza primaria, fue legalizado definitivamente el 25 de Agosto de 1965.
En un principio funcionó como un colegio privado sin ningún tipo de subvención, mantenido con las cuotas que pagaban los alumos, aunque estas eran muy bajas. Este mismo año se contrataron dos profesores seglares, que se irían en el 68 se  irían en el 68 para dejar su puesto a otros dos: don Rufino Ortega Molina y don Feliciano Rodríguez Molina.
El año 1970, con la nueva Ley de Educación , se inician los trámites para que el colegio reciba la subvención que el bobierno conceda a los colegios privados de E.G.B, como se denominan a partir de dicha Ley los colegios de Enseñanza Primaria. 
La subvención se le concede dos años después 1972, y a partir de entonces se completan las ocho autas reglamentarias de los dos ciclos de la E.G.B.
Tras muchas reuniones con los profesores y la APA, los franciscanos fueron convencidos para que continuaran en el colegio de E.G.B, aunque se suprimieran el Seminario Menor. Estos son los acuerdos tomados el 19 de Febrero de 1974 en la reunión mantenida entre la Directiva de la A.P.A presidida por don Leovigildo Rodríguez Nieto y el P. Gabriel Ferrer, Provincial de los religiosos.
Actividades de los religiosos en el centro.
1º- Atender las tareas de dirección. secretaría y colaborar en la administración.
 2º- Impartir clases de religión en la 2ª etapa de Básica, y velar para que los tutores de la 1ª etapa lo hagan en sus respectivos cursos.
3º- Cubrir el puesto de tutor de 8º de E.G.B, atendiendo a las clases de la áreas de Social e Idioma en la 2ª Etapa.
4º- Completar la formación religiosa de la 1ª Etapa organizando una Catequesis escolar con la colaboración de unas veinte catequistas, muchas de ellas madre de alumnos, con las que reunen semanalmente, y atienden a unos 170 alumnos.
5º- En estrecha colaboración con la Asociación, organizar actividades culturales y reuniones con los padres de alumnos por curso.
6º- Tener todos los años una catequesis para los padres de alumnos cuyos hijos van hacer la Primera Comunión.
Actividades del Apostolado.
- Atención del culto en su iglesia.
- Cuidado espiritual del Asilo de ancianos.
- Colaboración con los sacerdotes de la zona.
- Llevar la Comuión a los enfermos del pueblo.
- Animación de grupos juveniles de la comarca (scout).
- Predicación y confesiones durante la Cuaresma en varios pueblos.
El Colegio para la A.P.A.
En Julio de 1974 se inician las obras de dos nuevas aulas del Convento y se amplía el patio de recreo. Estas obras no finalizan hasta finales de Septiembre, hecho éste que ocasiona que los "peques" de primero no pudieran asistir a clase hasta el 30 de dicho mes.
La falta de aulas en Quintanar impedía poner en marcha las cuatro unidades concedidas a las Escuelas Nacionales para la Educación de los niños necesitados de una educación especializada. La directiva de la Asociación y la Dirección de nuestro colegio, ofrecieron este mismo año a la Dirección Provincial, poner a su disposición un aula que reuniese las condiciones exigidas para dicha educación especializada.
 
P. Antoni Ripoll i Salvà
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